Viernes 01 de octubre, 5:00 de la tarde. Camino lentamente por este espacio en el cual personas que respiran visitan y veneran a las que ya no; El cumulo es tal que difícilmente alguien ahí pudiese distinguirme, siendo este tal vez un deseo anhelante de mi corazón. Pero Contrariamente mientras avanzo cautelosamente intentando perderme sé que alguien vendrá a buscarme porque yo se lo pedí, diez minutos es el tiempo, si me halla tendrá mi atención, mas sino me iré con el mal sabor que el destino habrá logrado una vez más jugarme una trampa aunque relativamente hablando soy yo la que realmente lo hace.
Domitila quiñones viuda de Gonzales es aquella difunta desconocida que en vida jamás conocí pero en aquel instante ambas compartimos ese silencio absoluto aquella intimidad de no mencionar palabra alguna.
Domitila Quiñonez viuda de Gonzales se lee en la lápida de la desconocida y en cuya tumba donde detengo, falleció a los 72 años sonrió y para mis adentros creo que vivió lo suficiente. También la conociste? Dice una voz de muy cerca, claro respondo sintiendo la mirada de aquella mujer recorrerme buscando en mis manos el infaltable ramo de flores típico de un día como este. Del otro lado del cementerio el intenta ubicarme como es lógico utiliza el aparatito conector del mundo, hace un par de llamadas sin razón y sin respuesta, no se puede hallar a quien a quien no quiere ser hallado fue la frase impulsadora de mi desprendimiento del como ya lo mencione aparatito conector del mundo.
5:05 pm han pasado apenas cinco minutos desde que mi cronometro empezó a correr y de manera inevitable me embarga la angustia el por qué no está muy claro.
Acelero los pasos y del otro lado del campo santo él no se complica, ha decido simplemente esperar frente a aquella cruz que se ubica en la entrada principal y cuyo fin es dar consuelo al forastero. Mientras yo creo mil historias es mi cabeza, mil ideas y mil porqués del que en ese momento considero una inevitable desazón. Esta vez no pasara lo que antes ya, esta vez cumpliré con mi cronometro y mi tiempo no se extenderá.
5:09 eltiempo casi se agotó y el de su lado,inmutable completa su oración, un par de crucecitas en la frente y un desfasado amen; mientras yo camino hacia la puerta buscando explicaciones para justificar su ausencia.10:10 y a tan solo pocos metros de la salida levanto la vista la dirijo hacia la cruz que luce gastada ycansada de tanto ruego y tanto amen y él está ahí, escondo la mirada; hubiese sido muy fácil solo seguir perdidaentre esa gente porque sinceramente hablando sabía muy bien en mi interior queél no comprendería aquel juego azar que mi mente algo demente planeo , así que me acerco a él toco su espalda y pregunto simplemente esperaste mucho? siendo esta la pregunta que me negué adirigir , casi nada dice fríamente , caminamos esta vez juntos hacia la puertade la manera más común de la manera más simple , nada de extraordinario pasoaquel día nada de extraordinario en el mundo real , más en mi creación irrealde alguna manera comprendí que ningún juego de azar puede traerte o llevarte adonde no lo desees y este día yo deseaba estar con el .
Yosselin Amaya.
Yosselin Amaya.

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